La Chica Punkie

, estuve con una Chica Punkie.


Puedo decirles que fue una grata experiencia sexual, pero muy pobre en lo que respecta a una verdadera cita. Nos conocimos en un paradero, ambos algo borrachos y despeinados.

Usaba el cabello rojo sangre, mucha sombra en los ojos, calva en los lados de la cabeza y dos aretes en cada oreja. Zapatos militares, pantalones apretados, delgada y de piel muy blanca. Su aspecto era un tanto intimidante, pero era realmente sexy. Anhelaba verla sin todos esos accesorios.

Olíamos a vino, eran las 04:15 en Santiago Centro, y esperaba aquella micro que la llevaría a su casa. Mejor dicho, que NOS llevaría a MI casa. No fue muy difícil convencerla de ir a mi apartamento, al contrario, estábamos deseosos de compartir un orgasmo lo más pronto posible.

Sentí el trayecto MUY LARGO. Andábamos y andábamos, y no llegábamos nunca. Además, la micro iba llena. Había de todo tipo de personas, desde octogenarios, hasta mujeres con bebés en brazos. Es rara la gente que anda en el transporte público en la madrugada.

Finalmente, llegamos. Subimos al décimo piso, la desnudé, e inmediatamente vi un tatuaje en la parte baja de su espalda que decía "La beauté est la croix du monde". Recordando mis conocimientos básicos de francés, intuí que decía: "La belleza es la cruz del mundo". Eso me pareció haberlo escuchado en algún capítulo de NIP/TUCK. Aparte de ese, tenía unas cruces tatuadas, algo parecido a una Svástica, y unas escrituras en latín que no tenía la más mínima idea de lo que significaban. Luego de observarla completamente, me arrojé a su zona "prohibida".

Ella amaba el sexo oral, sobre todo cuando le hacía la letra E con mi lengua. Le encantaba morder el interior de mis muslos y jugar con el piercing que tenía en su lengua, sobre mis puntos G. Adoraba que pasara mi dedo anular por detrás de su rodilla. Le daba escalofríos y recogía los dedos de los pies. Me arañaba suavemente la espalda con sus largas uñas negras, y parpadeaba rápida y constantemente.

Lugar final de la eyección: Delantera.

Sus pezones atravezados por piercings estaban aún erectos. La cama olía a vino. Yo tenía una resaca de puta madre. Me tomaba la cabeza, y trataba de armar todo el embrollo de la noche anterior. Ella con la sombra de ojos corrida hasta cerca de su oreja. Su lápiz labial color rosa leonado se confundía con el color del vino tinto de sus comisuras. Me levanté a la cocina, llené un vaso con agua y lo bebí al seco. Cuando volvía a la habitación, ella estaba despertando. Le pasé mi cajetilla de cigarros, por si quería fumar, mientras yo iba al baño. Me duché, me afeité y me saqué los pelos del entrecejo. Me había bajado un ataque de limpieza. Salí del baño, y ella ya no estaba. Se había ido. Desconfié, y pensé que se había robado algo. Nada. Sólo se había llevado la cajetilla. Me puse feliz. Quería que se fuera. No había pensado en ninguna estrategia para sacarla de mi casa, y ella lo hizo por mi. Se merecía fumar los cuatro cigarrillos que me quedaban.

Seis humildes recomendaciones, si es que una Chica Punkie se interpone sexualmente en su camino:

1- Cuidado con las uñas largas. Pueden generar cicatrices en la espalda cuando hay orgasmos descontrolados.
2- Permita que se deje puestos los zapatos militares, si es que ella quiere. Puede ser una fantasía.
3- No ocupe condones de colores o sabores. Sea tradicional.
4- Más alcohol al llegar al lugar donde habrá sexo, puede ser nefasto.
5- No reproches sus tatuajes. Puede ofenderse e incluso golpearte. Mejor bésalos, será retribuído.
6- Ofrézcale un cigarrillo al acabar. Seguramente a ella se le acabaron hace muchas horas.

Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

1 comentarios:

Carlos dijo...

Ahora si me apareció la ventanita :D

Oye, bueno el blog, es fuera de lo común :) eso es bueno. Además es variado xD después puedes hacer un libro jaja

yaa, nos vemos, cuídate! :)