La Chica Esquizofrénica

, estuve con una Chica Esquizofrénica.


Puedo decirles que fue una experiencia de las más sensibles que he tenido. Sensible en el sentido del cuidado que hay que tener de principio a fin cuando se tiene sexo con una esquizofrénica. Si haces un desaire luego del acto, todo puede terminar con ahorcamientos, o lanzamientos al vacío desde pisos elevados de un edificio. Siempre recuerde eso. Una recomendación anticipada.

El encuentro fue hace dos años. Una amiga de la vida me invitó a una fiesta que habría en su universidad. Al llegar, me presentó a su grupo de amigos. Entre ellos estaba la esquizofrénica. La saludé, ella me saludó normalmente, con la mano algo flácida. Mi amiga me susurró al rato de que ella padecía una enfermedad, que andaba drogada todo el día con medicamentos, y que de vez en cuando le daban ataques de pánico, porque era hipersensible. Bueno, aparte de eso, era muy atractiva. Piel muy blanca, cabello castaño moka, un suéter púrpura de mangas largas y unas converse del mismo color. Jeans negros.

Nos pusimos a beber en una escalera, mientras el DJ pinchaba discos sobre una tarima. Nos reíamos, conversábamos. La chica estaba feliz. Las drogas estaban perdiendo algo su efecto, y aparentemente eso la hacía sentirse mejor, más consciente. La tomé de la mano, y le dije que bailáramos. Ella aceptó. Pasaron cerca de quince minutos, y ya no estábamos a la vista de nadie conocido. Le propuse que nos fuéramos a otro lugar, quizás a mi casa. Me dijo que debía llamar a sus padres, porque la pasarían a buscar en unas horas más. Le dije que los llamara y les dijera cualquier cosa, que iba donde unas amigas o qué se yo. Me hizo caso. Llamó y fuimos a mi casa.

Ambos ya con unas copas dentro de nuestros cuerpos, comenzamos a acariciarnos. Por muy ardiente que yo estuviera, sabía que ella tenía una enfermedad y que en algún momento podría quizá comportarse de manera extraña. La besé tiernamente, la acaricié con el pétalo de una rosa. Me di cuenta que tenía varios cortes en uno de sus brazos. Los besé. Fui el mejor con ella. Comenzó a realizarme una felación, pero me costaba excitarme. Me encontraba bloqueado. Estaba preocupado por si en algún momento ella sufría algún arrebato emocional. Me lamentaba por no saber más sobre esa enfermedad.

Lentamente comencé a soltarme, y a indagar más en ella, a olerla y a sentir el sabor de su cuerpo. Le acariciaba el cabello, la sujetaba de la espalda y el cuello y la besaba bajo el mentón. Se sonrojaba de excitación. Se erizaban su vellos. Después comencé con el tradicional misionero, luego de un preámbulo cercano a los treinta minutos. Ella ya estaba excitada desde hace un buen rato. Seguí con el ritmo de la penetración, y ella comenzó a sufrir espasmos. Comenzó a contraer su cuerpo de una manera poco usual. Los dedos de sus manos y pies estaban absolutamente contraídos, al igual que su bello órgano femenino. Me preocupé. ¿Será un ataque, o algo así? En el momento que me separé de ella, un chorro salió del interior de ella. Era una eyección femenina. NUNCA ANTES HABÍA VISTO ALGO ASÍ. Quedé sorprendido.

Luego de la eyección, ella contraía todo su cuerpo quedando casi en posición fetal, esperando que yo la tocara. Yo aún desconcertado, la abracé, y ella me atrapó con todo su cuerpo. Se quedó dormida. No hubo eyección de mi parte. Me costó dormirme. Ella había quedado exhausta.
Al día siguiente, seguíamos abrazados. Me separé de su cuerpo, y ella se despertó. Me miraba con ojos de enamorada. Yo no sabía que hacer. Por mi cabeza pasaban las preguntas: ¿Y si ella se entera de que no me interesa en lo absoluto una relación con ella, se suicidará? ¿Debo verla unos meses más, y luego terminar con ella? ¿Será eso peor que decirle inmediatamente la verdad? ¿Cómo recibirá lo que le diga ahora, si no ha tomado sus medicamentos hace varias horas? Insisto, no sabía que hacer. Le dije que mi celular estaba descompuesto, pero que luego de ir a dejarla al metro, la agregaría a facebook para que habláramos.

Bueno, así fue. La agregué a facebook. No nos hemos vuelto a ver en persona, pero la tengo como "amiga" en esa red social virtual. Siempre que hablamos le pregunto como está, que cómo le ha ido en la universidad. Ella insiste en que nos veamos, pero siempre le digo que tengo mucho trabajo y que no tengo tiempo, pero que apenas tenga un espacio en mi agenda, la contactaré. MENTIRAS. Eso sí, debo reconocer que cada vez que se conecta, me da un alivio gigante en el alma. Sé que no se ahorcó o se lanzó a las vías del tren luego de ese orgasmo que compartimos juntos.

Seis humildes recomendaciones si es que una Chica Esquizofrénica se interpuso en su camino:

1- Infórmese SIEMPRE de la enfermedad que pueda tener su pareja sexual ocasional. Si tiene tiempo, dígale que vuelve en un segundo, revise en internet y sabrá a lo que se enfrenta.
2- Sea MUY delicado con una esquizofrénica. Trátela como si usted fuera el mejor hombre de la tierra, y del universo, y de todos los universos posibles.
3- No se espante por una eyección femenina. No es un ácido corrosivo.
4- Bese aquellos lugares de los cuales ella se sienta insegura. Para ella será el cielo.
5- Una vez que esté con ella, aleje cualquier pensamiento suyo que pueda coartarle la excitación. Ya está teniendo sexo con ella. Si usted está tranquilo, ella estará tranquila.
6- Comuníquese con ella días después del sexo para chequear si todo está en orden. Si hay buen diálogo, quizá pueda hacer una amiga virtual.

Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

1 comentarios:

Narracion en Libertad dijo...

lo único que me asusta es que llegues en algun momento con una historia romántica.... por ahora, excelentes puntos de vista.... simplemente no mientas, no somos TAN sensibles como para no aceptar una verdad... lo digo por experiencia....

Abrazos,

M.A.B.