La Chica Religiosa

, estuve con una Chica Religiosa.


Antes debo anunciar de que la chica religiosa no era ni católica, ni evangélica, ni pentecostal del sexto, séptimo o del día que sea. Era de una secta de los mormones. Bueno, paso a contarles.

Debo decirles que fue una experiencia contraria a la religiosidad, santidad o algo que se relacione con lo sacro. Al contrario, fue espurio y mucho más cercano a algo sucio.

Era el mes de junio, y tenía que hacer un reportaje para la Universidad. Uno de mis compañeros de grupo estaba interesado en indagar sobre una secta. Era una derivación de la religión mormona. Su hermana menor, estudiante de teatro, había trabajado con grupos de esa religión en algunas actividades recreativas.

Nos pareció buena idea, y fuimos al templo principal a obtener alguna entrevista, o un permiso para grabar en las instalaciones. Nos recibieron amablemente, nos dieron todas las facilidades para desarrollar nuestro trabajo. En el patio del templo, se estaban desarrollando dinámicas de grupo. Fijé mis ojos en una de las monitoras: Cabello castaño largo, una jardinera de jeans, panties blancas, zapatos negros. Nariz aguileña, ruborizada, amplia sonriza. Uñas perfectamente pintadas de marfil. Delicada, feliz, danzante.

No fue tarea fácil. Realizamos muchas visitas en terreno al templo. Trabajamos cerca de un mes en el trabajo propiamente tal, pero yo aprovechaba de ligarme a la monitora de las uñas
perfectas. No era fácil. Era bastante conservadora. Incluso pensé que era virgen, pero dudé cuando supe su edad: 26.

Llegó el día. Le pedí que me enseñara a rezar. Supondrán que no me importaba en lo absoluto aprender los ritos de su religión, sólo quería tener un orgasmo escandalozo con ella. La invité a mi casa. Tuve que rezar e implorar a un dios que ni siquiera conocía. Con todo ese contexto sacro y de pureza que la invadía, aproveché de besarla. Lo aceptó.

Fui delicado con ella, pero no MUY delicado. Suelo jalar el cabello. A ella le gustaba. Era raro. Orar y después follar, creo que siempre es raro. Le saqué los zapatos. Su crucifijo lo arrojé al piso. No me importaba ser un hereje en ese momento, y a ella, aparentemente tampoco. Algo de masturbación con sus pies enfundados en medias fueron el comienzo. Ella era más apasionada de lo que pensaba. Luego de besar sus rodillas y sus hombros, jugamos con nuestros alientos. Le saqué la cadena que llevaba atada al cuello. Quería despojarla de todo aquello que me remitiera a algo religioso. No sé si por temor al castigo divino de nuestro señor o por respeto a su creencia. Quizás debí haber dejado todos aquellos amuletos y hacer algunas fantasías. Como que fornicaba con una virgen, con una mujer santa, o ese tipo de cosas.

Bueno, yo seguía moviéndome hacia adelante y hacia atrás con ella. Gozábamos juntos, gemíamos juntos, tuvimos un orgasmo juntos.

Lugar de la eyección: En sus piernas, enfundadas en panties.

Ella dormía sobre mi pecho. Yo, despierto hace varios minutos. No había sido una gran sesión de sexo casual como las que les he contado, pero su masturbación fue magnífica. Tenía habilidad con los pies la chiquilla. Bueno, esperé que abriera los ojos. Recogí sus cadenas y símbolos que la remitían a su religión. Se los entregué. Le dí algo de comer. Encendí un incienso. Ella estaba feliz. Nunca había visto una sonrisa así en su rostro, en todo el mes que había trabajado con ella. La fui a dejar al metro, como siempre. Quedamos de vernos en otra oportunidad.

Me dijo que no nos vieramos más en el templo. Le dije que sí, a todo lo que me decía. No volví a ir al templo. Pero bueno, lo confesaré, la agregué a Facebook. Me ha invitado a reuniones de su iglesia, pero siempre ignoro sus mensajes. Si me dice que quiere beber unos tragos y fornicar, adelante. Haré click inmediatamente en el botón ACEPTAR.

Seis humildes recomendaciones si es que una Chica Religiosa se interpuso en su camino:

1- Dése el tiempo para concretar una primera cita. Puede valerlo.
2- Pídale cosas sucias, pero no la obligue. SOLO PIDALE.
3- Sea delicado, pero no demasiado. El ser agresivo y pasional, si se hace en justa medida, siempre es positivo.
4- Comparta con ella algo íntimo. Sea real o ficticio. Se abrirá en todo sentido de la palabra.
5- Dígale que a todo lo que le pregunte, pero de buena manera, no como un niño.
6- POR NINGUN MOTIVO impregne con sus fluidos corporales los amuletos religiosos que ella use, A MENOS que usted se lo pregunte, y le respondan de manera afirmativa.

Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

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