El Cuarteto

, estuve en un Cuarteto.


Sé que no lo creerá. Sé que puede parecer inverosímil. Dirá que es ficción y que un cuarteto es algo demasiado viciado para usted. Por favor, créalo. Hay personas en el mundo a las cuales les ocurren este tipo de cosas.

Debo decirles que ha sido la experiencia más EXTRAÑA que he tenido en toda mi vida sexual. Además, no conocía a ninguno de los participantes. Fue una situación fortuita. Absolutamente inusual. No sé cómo más describirlo .... bueno, fue muy placentero, también puedo decir.

Era septiembre u octubre del año pasado, si mal no recuerdo. La Universidad de Santiago de Chile había organizado una actividad masiva en su estadio de fútbol. Iban a tocar bandas como "Sonora de llegar", "Tomo como Rey", y creo que los "Chancho en Piedra". No recuerdo la verdad. Quizás fue hace dos años. Bueno, realmente da lo mismo.

Días antes había hablado con una chica de mi ciudad originaria, Linares, para que nos juntáramos en el evento. Esta niña ya llevaba unas 3 semanas lanzándome indirectas, de que me quería ver, que saliéramos, de que fuéramos al cine. Yo tenía muchas ganas de tener sexo con ella, debo reconocerlo, porque era uno de mis amores cuando estudiaba en la educación media. Años en los que era un niño bueno y virgen.

La susodicha me llamó, me dijo que ningún problema, que nos viéramos allá. Genial. Lo que yo pensaba era cómo me encontraría en un lugar donde hay más de cinco mil personas, y el volumen de la música es idiotamente alto. Obviamente no escucharía mi teléfono celular. Bueno, no le di tantas vueltas, y le dije que OK, que allá nos veríamos.

Luego de beber algunas cervezas, entramos con un grupo de amigos al estadio. Para mi sorpresa, detrás mío iba la niñita linarense, acompañada de su EX. Maldita. Estúpida. Huevona. Cruzamos miradas y se sonrojó. Se hizo la desentendida de su pareja, se acercó y me saludó. Me dijo que era muy lindo verme, que con quién estaba, que dónde iba a estar. Le conteste que andaría "por ahí", y que estaba acompañado de amigotes de la vida. Inmediatamente me alejé, para llevarme algo de la dignidad que me quedaba. Maldita, me destruyó la ilusión, y la muy huevona andaba con su EX. Estúpida insensible. Sí, la odié.

Me sentí un poco angustiado, pero no lo suficiente como para no poder sacarla de mi cabeza. Además, las cervezas y los chistes de los amigos hicieron olvidar rápidamente ese asqueroso encuentro.
Pasaron cerca de cuatro horas, quizás cinco. La música estaba muy buena. Cerraron el show los "Chancho en Piedra". Ovación. Aplausos. La gente comenzó a retirarse del lugar. Apenas se apaga la música, suena mi teléfono.Veo quién llama: la chica linarense. Mi calentura era superior a mi dignidad, así que contesté. Me dijo: "David, ¿dónde estás?, necesito verte ahora. Estoy al lado de la puerta de salida. Ven por favor, te espero" Cortó la llamada. Yo, candente.

Les dije a mis amigos que iba a buscar a la chica a la puerta de salida, que no se preocuparan, que apenas supiera si esta era una simple plática o una noche de sexo ardiente, les avisaría. Caminé, caminé y caminé. Quedaba lejos el portón. Llegué. No la vi donde me dijo que estaba. Comencé a odiarla. Esperé 7 minutos y no aparecía. La llamé a su teléfono. Me cortó. Me llamó ella de vuelta. "David, ¿dónde estás?", "Estoy al lado del portón, donde me dijiste", repliqué. "Ah, dale, yo en tres minutos estoy allá, estoy en los baños químicos, voy al tiro", me dijo. "OK, te espero", le dije, como un completo loser.

Cuando estaba cortando la llamada, una mano se posa sobre mi hombro. Levanto la vista. Una rubia guapa, 170 centímetros, piel blanca, sombra azul en sus ojos del mismo color. Me dice: ¿Oye, te gustaría hacer un cuarteto?. Yo, desencajado. "Esto es una broma", pensaba. Al lado de ella, iba un hombre moreno, un metro ochenta quizás, y una chica de cabello negro ondulado, 160 centímetros más o menos, grandes pechos, buenas caderas. No eran nada del otro mundo, eran estudiantes universitarios del montón. Le dije a la rubia que no podía, que esperaba a una amiga. Me dijo: "No seas fome po'. Ya po', vamos. Mi casa está a quince minutos de acá". Se me subió la sangre a la cabeza, en todo el sentido de la palabra.  Mandé a la mierda a la linarense. ¡Vamos!, les dije, de manera muy irresponsable, ya que no andaba con condones o cosas así. Rogaba que el machote anduviera con algunos. Luego me enteré que ellas tenían. Perfecto.

Fuimos a pie. Quince minutos exactos nos demoramos. Íbamos riéndonos, conociéndonos superfluamente. Llegamos. Me enteré de que las chicas vivían solas en un departamento. Eran sólo amigas, no eran pareja. Juntaron sus dos camas de plaza y media. Maravilloso. Todo era muy extraño para mi. Primerizo. Empezó el ajetreo. Tomé a la rubia. Besos por allá y por acá. Miradas fugaces entre las parejas. Nos excitábamos viendo cómo se tocaba la pareja del lado, y viceversa. Al principio fue difícil acostumbrarme a escuchar gemidos ajenos al lado de mi oído. Rozábamos nuestros cuerpos. Felices. Música de Led Zeppelin y Prince de fondo. Doblemente maravilloso. Pasábamos nuestras lenguas por los cuerpos que estuvieran más próximos. Cabellos enredados. Ocho pupilas dilatadas sobre las camas. Cuatro narices oliendo cuerpos desconocidos. Bocas besando rosadas felicidades y falos bien dispuestos. Música de roces genitales. Hiperventilaciones dobles. Sábanas empapadas de sudor. Diálogos sexualmente graciosos. Cambiábamos de parejas. Los sabores se impregnaban en la lengua. Luces rosadas erectas. Cabellos ajenos en las bocas. Dedos de los pies contraídos. Piernas agarrotadas. Pechos rojos. Párpados vibrantes. Bocas abiertas de placer. ORGASMOS.

Lugar de la eyección: En uno de los condones que regala el Estado.

Terminamos. Quince minutos tirados en la cama. El tipo (que era eyaculador precoz) ofreció cigarrillos. Los aceptamos. Nada de acurrucarse con la respectiva pareja. Había que irse. Nada de vínculos post sexo. Eso me gustó. Fumamos. Nos vestimos. Eran las dos de la mañana. El tipo me palmoteó la espalda, sacó otro cigarrillo y me dijo con una amplia sonrisa: "Buena perro, la hicimos". Yo le dije: "Sí huevón, la hicimos. Cuídate. Chao". Creo que concordaba con él en el contenido, pero la forma en que lo dijo, me pareció la de un púber imbécil. Bueno, creo que también soy un poco así.

Tenía dos mil pesos en mi billetera. Le dije al taxista que me llevara por dos lucas. Aceptó. Llegué a mi casa. Me sentí feliz de haber compartido la experiencia de cuatro orgasmos en una noche. Maravilloso.

Seis humildes recomendaciones si es que un Cuarteto se interpuso en su camino:

1- No sea prejuicioso. Si se le da la oportunidad de hacer un cuarteto, mire a las personas que lo integran. Puede ser un indicador. Si decidió positivamente, no se arrepentirá.
2- Al principio, antes de llegar al lugar del sexo, es difícil imaginarse cómo se reaccionará cuando se esté desnudo con tres personas más. Visualice a su chica más cercana, y déjese llevar. Recuerde que después cambiará de pareja.
3- No sea posesivo con la mujer más linda del cuarteto. Así no funciona. Además, ella puede no querer estar más con usted. Asuma y comprenda en el lugar en que se encuentra.
4- Use condón. Sé que es difícil, pero hágalo. Está con tres personas distintas, de las cuales no conoce sus historiales sexuales. Insisto: hágalo.
5- Si no quiere estar en algún momento con el hombre, no esté. Diga que es heterosexual y todo se solucionará. Ahora, si le viene la curiosidad, experimente nuevas sensaciones, pero protéjase.
6- No tenga miedo de realizar un cuarteto. No se irá al infierno por eso. 


Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

5 comentarios:

Mario Amigo Vargas dijo...

Buena perro! la hiciste!!
jajaja

Giorgio Ponchera e invitados dijo...

Lo más cercano que estuve a un cuarteto fueron 4 dedos.-

Narracion en Libertad dijo...

creo que esto ya me esta asustaando como persona.. y tiene que ver con tu extraordinaria capacidad de adquirir experiencias... no se si me gusta o me asusta....

escribi algo nuevo, visítame y dame tu comentario
cuidate mucho,

Narra en Libertad.-

David! dijo...

No puedo postearte, Narración en Libertad, y no sé por que :(

whitetulips.kath dijo...

jaja David.. no conocía este lado ninfomaníaco tuyo.. claramente la imagen del chico liceano, virgen de provincia quedó atrás..
Tu blog es completamente opuesto al mío, pero me gusta.. muestras la realidad tal cual es.. "el sexo es sexo, después de todo"..
quizás ya sea hora de dejar los cuentos de hadas y empezar a vivir..
Saludos!
Kath