La Chica Anoréxica

, estuve con una Chica Anoréxica.

(Debo excusarme nuevamente. El fin de semana, cuando prometí actualizar mi blog, tuve una maratón de sexo. Pronto les relataré mi experiencia de más de 6 horas de "saltos con garrocha", levantamiento de "pesas" y salto "largo" y "alto")

Debo decirles que fue una experiencia extrema. Fornicar con alguien enfermo no es trivial. Yo digo enfermo de verdad. Delgadez. Costillas y huesos visibles. Sin embargo, ella trató de satisfacerme sexualmente todo el tiempo. Era como si fuera la última relación sexual que tendría en su vida. Yo sentí que le hacía un favor. Le devolvía la vida. Bueno, les cuento ahora.

El amor platónico que he tenido desde niño, estaba de cumpleaños. Iba a hacer una fiesta masiva con muchos de sus amigos en un conocido local de la calle Manuel Montt. Ella iría con su pololo que, por cierto, es una basura. No entraré en detalles. Bueno, iría a conocer gente y pasarla bien. Había excelentes tragos y Marvin Gaye y PJ Harvey sonaban de fondo. Vi a mi amor platónico. Nos abrazamos, le dije "feliz cumpleaños", me besó el cuello, me sonrió. Yo, deseándola con todo mi cuerpo, pero su novio estaba a pocos metros, con aire de distraído, pero olfateando si su hembra se excedía en lo afectivo. Le dije que le debía el regalo. Me miró caprichosamente y me sonrió. La dejé que regresara a los brazos de su macho disfuncional eréctil. Si, lo odio.

Pasó una hora, y yo daba vueltas en el lugar. No quería hablar de trivialidades con nadie, ya que mi fémina estaba siendo atrapada por ese imbécil que tiene por novio. No aguanté más, estaba enojado, cansado y algo frustrado. Al lado de un ventilador, veo a la chica realmente importante en esta historia: la anoréxica. Era guapa. Su delgadez no era evidente a primera vista, ya que no mostraba partes descubiertas de su cuerpo. Su rostro era algo delgado, pero las luces de la fiesta hacían que las texturas y los colores cambiaran.

La saludé. Le comenté que la fiesta estaba aburrida. Rompí el hielo. Ella sonrió. Le pregunté si quería un poco de mi vodka tónica. Me dijo que no. Que tenía muchas calorías y que por su salud no podía consumir ese tipo de cosas. Le ofrecí un cigarrillo, diciéndole que eso no tenía calorías. Se rió, y lo aceptó. Yo, algo ebrio, la invité a mi casa. Ya eran las dos de la mañana, y no quería seguir viendo al amor de mi vida ser acechada y langueteada por ese idiota. Fue más fácil de lo que pensé. Tomamos un taxi y llegamos a mi departamento.

Fui al baño, limpié mi boca y herramienta sexual, y salí. Ella me esperaba fuera de la puerta, y me abrazó. Yo la tomé de la cintura. Miedo. Su cintura tenía el diámetro de un plato. Le toqué la espalda: columna vertebral absolutamente palpable. Me asusté. Como última prueba, agarré su trasero: huesos. La miré atónito. Me miró como extrañada, como que no entendía el porqué de mi sorpresa: Era anoréxica y aparentemente no se había dado cuenta (y yo tampoco, hasta ese momento). Me besó y me arrojó a la cama. Estaba bastante motivada. Aparentemente hace meses (quizá años) que no tenía sexo. En ese momento, tuve que decidir qué haría: ¿O le digo que me duele el estómago y le pago un taxi para que se vaya, o soy un buen samaritano y ayudo a esa pobre mujer a satisfacer sus deseos carnales? Difícil decisión. Pensé: "Sexo es sexo. Ánimo huevón. Haz algo por la felicidad del mundo". Hice lo que sentí que debía hacer.

No fue fácil. Tuve que colocar toda mi voluntad y arrojar mis prejuicios al tarro de la basura. La tomé de sus delgados antebrazos y la besé. La miraba. Ella rozaba sus esqueléticos brazos por mi espalda. Me daban escalofríos, lo reconozco. Trataba de agarrar sus pechos inexistentes. Era algo triste, pero de igual manera besaba sus luces rosadas. Pasaba mi lengua por sus costillas, y daba la sensación de que estaba atravesando lomos de toro consecutivos. Era una experiencia MUY RARA. De las más raras que he tenido. Su felación fue buena. Nada que decir. Sabía los puntos en los que había que presionar, masajear y lamer. Su boca aparentemente no estaba afectada en lo absoluto por su enfermedad. Maravilloso.

Luego, sus labios inferiores recibieron mi dador de orgasmos. Su trasero chocaba en mis piernas cuando saltaba. En una situación normal, eso hubiera sido el cielo, pero al no tener un trasero con "algo" de grasa, me producía dolor. El constante golpeteo hacía que mis piernas comenzaran a colocarse moradas. Me dolía, pero sabía en lo que me había metido. Debía terminar con esto. Aceleré los saltos, así como aceleré la respiración y los gemidos de ella.

Lugar de la eyección: No hubo eyección.

Durmió abrazada a mi. Estaba feliz. Su pecho y mejillas estaban sonrojadas. Había tenido un bello orgasmo. Yo me sobaba las piernas. Me dolían todavía. Sus huesos habían chocado violentamente en mi cuerpo. Sus raquíticas pantorrillas habían chocado en las mías. Sin embargo, sus huesudas manos habían hecho un buen trabajo. Eso había que destacarlo. Quería que se despertara pronto. Quería que se fuera. Estaba enojado y triste a la vez. Era un sentimiento raro. Apenas abrió los ojos, le dije que debía ir a buscar a mis padres a la Estación de Trenes. Mentiras. Le dije que la agregaría a Facebook para que charláramos. Más mentiras.
La fui a dejar al metro, prometiéndole vernos otro día. Al fin se fue. Pasé a la farmacia, me compré un gel para la hinchazón y dolores musculares. Con malestar y todo, de igual manera no me arrepiento de haber regalado un orgasmo a una anoréxica. Quizás, ella lo necesitaba más que yo. 

Seis humildes recomendaciones si es que una Chica Anoréxica se interpuso en su camino:

1- Medite seriamente su posibilidad de tener sexo con una anoréxica cuando esté desnudo sobre la cama, mirándola. No vaya a ser que luego se arrepienta y sienta culpabilidad de ello.
2- Si su respuesta fue , sea tierno con ella. Dígale que es linda, que es deseable. Miéntale un poco.
3- Si su filantropía es más grande que su pene, dígale que es anoréxica, que tiene un problema y que debe ir al médico. Si no es así, dele el mejor orgasmo que pueda ofrecer.
4- Frote su órgano viril por las costillas de su delgada fémina. Puede que despierte alguna fantasía.
5- No porque sea enfermízamente delgada no puede ofrecerle un gran orgasmo. Todo depende de cuán fuerte sea su conexión con ella.
6- Su integridad física está primero. Si ella genera malestar físico en usted, dígaselo para que cambien de estrategia. Si quiere continuar, recuerde tener medicamentos para dolores musculares en su botiquín.

Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

3 comentarios:

Narracion en Libertad dijo...

si bien tu mentira le dio un orgasmo, es bueno a veces decir la verdad.... uno nunca sabe los procesos mentales o emocionales implicados

Narra en Libertad.-

David! dijo...

Sí, es cuático en verdad. Igual, debo decir que era ANORÉXICA, aunque cuando ella se dio cuenta de su enfermedad dijo que era bulímica.

Bueno, para efectos de la historia da lo mismo ...

Jorge dijo...

En realidad algo freak
pero como dices...
sexo es sexo...
Me dio algo de risa la forma
de echarte porras
VAMOS HUEVON!!
ajajaja... a lo Massu

Saludos y exito en esto!