La Chica Modelo

, estuve con una Chica Modelo.

A ver, cuando digo modelo, me refiero sólo al ámbito corporal, ya que era una estúpida. Aunque suene fuerte. Era guapa y todo eso, pero no entendía cuando le decía nombres como "Jimmy Hendrix", o "Gabriel García Márquez". Huevona. Me excuso inmediatamente, si usted tampoco conoce esos nombres.

Debo decirles que fue una experiencia fome. Fome, pero placentera visualmente hablando. Ver a una blonda caucásica de cuerpo perfecto hacer una felación, no se ve todos los días. Seamos sinceros. Las circunstancias de mi encuentro con ella, fueron raras. Y por poco ni siquiera nos conocemos.

Mi padre y mi madre venían a visitar a mis hermanos, e iban a aprovechar de ir al salón del automóvil que se hacía en Santiago ese fin de semana. Me invitaron, pero tenía dos pruebas el día lunes. Ya no recuerdo de qué, pero estaba algo atrasado con el estudio. Sábado, 12:30, llega un e-mail a mi bandeja de entrada: La prueba se suspende por viaje a Argentina de la profesora. Maravilloso. Podría ver aquellos orgásmicos vehículos, al lado de orgásmicas modelos.

Partimos al evento. Lamborghinis, Mercedes, Audis. Autos preciosos, brillantes, simétricos. Caminar por ese lugar era un placer. Autos de estratosféricos precios, reflejados en los ojos de personas que nunca los podrían comprar. Sin embargo, la gente circulaba feliz, y eso mitigaba mi incomodidad. Cuando me detuve al frente de un Lamborghini azul, una larga silueta lo acompañaba al lado: rubia natural, largas piernas, un traje azul apretado de una pieza, piel muy blanca, ojos azules hipnotizadores. Sonrisa amplia y sexy. Maestra.

Nunca he tenido ese miedo que a los machos tanto los incomoda: Acercarse a una modelo que se encuentra trabajando. Creen que los rechazarán públicamente apenas los vean. Perdedores. Si lo rechazan, lo rechazan. Habría el doble de orgasmos en el mundo si es que los hombres tuvieran más actitud. Bueno, me acerqué y le comencé a preguntar algunas cosas del auto, aprovechando de flirtear un poco. Había feedback, y eso me encantaba. Sonreíamos. A veces habían risas algo avergonzadas de parte de ella. La tarea se estaba cumpliendo. Finalmente, había que dar el paso, y le pregunté su número de teléfono. Me lo dio. Maravilloso.

Pasaron algunas semanas, donde hablamos y nos conocimos. Nos conocimos escasamente, de igual manera. No quería generar un lazo sentimental con ella. En lo absoluto. Hablábamos cosas superfluas, como de "Charlie Brown", y "Stefan Kramer". Temas que en un comienzo son buenos para conversas, pero con ella era lo único de lo que podíamos charlar. No daba para más. No podía hablarle cosas muy difíciles, porque simplemente no entendía. Se quedaba en silencio, y con una sonrisa en la cara. Ya no aguantaba más su estupidez. Mal que mal, sólo quería verla revolcarse. Fuimos a su casa, más precisamente a su habitación. Una habitación empapelada de imágenes de modelos y zapatos de taco alto. Nos pusimos en acción.

Fue un hueveo sacar su cinturón. Era un modelo exclusivo de no sé donde, que se abría de lado. Luego de aquello, todo fue lamer luces rosadas y acariciar lenguas. Lanzar sus pantalones a los pies de mi cama, fue el paraíso. Ver ese cuerpo casi perfecto fue sorprendente. Hecho a mano. Deseable, maravillosa, inolvidable. Ver su cabellera enredada en mis orejas fue escuchar una obra de Robert Schumann. Claro que no podía decírselo, porque no entendería, y no apreciaría mi piropo.

Por lo general, me gusta hablarles a mis parejas ocasionales mientras tenemos sexo. Es entretenido, atractivo, placentero y enciende deseos. Pero esta niña era una muda. No sé si le daba miedo, no entendía o estaba demasiado excitada como para escuchar. Finalmente opté por no decirle nada.

Se contorneaba, pero era bastante básica. La posición del misionero todo el tiempo. Chillaba como una loca, pero yo estaba muy aburrido, la verdad. Igual ella era excitante y todo eso, pero sólo físicamente. Igualmente la olía, pasaba mi lengua por sus piernas y sus pies. Besaba sus hombros y mentón. Jugábamos, pero yo seguía aburrido. Me comenzó a hacer una felación, pero no sabía. Apretaba demasiado. Ya no estaba excitado. Nuevamente posición del misionero a medias. Comencé a imaginar que estaba con otra mujer, para excitarme nuevamente. Nada. Esperé que ella tuviera un orgasmo. Terminamos.

Lugar de la eyección: no hubo.

Para que vea que no todas mis relaciones son entretenidas. Me han tocado mujeres muy fomes. Mujeres que aparte de sus cuerpos, no son nada más que eso. Insisto, aunque suene fuerte. Por cierto, con este juicio no estoy generalizando. Esa es la que me tocó a mi. Mala suerte.

Muchas de estas mujeres no saben dar orgasmos, no saben por donde pasar sus lenguas para hacer tiritar a un hombre. Bueno, tomé mis cosas y me fui. Así nomás, me fui. Quedé con un sabor amargo. Quizás tenía demasiadas expectativas, pero me fui algo frustrado. Sentir el roce de su rosada felicidad en mi falo no fue suficiente. No me hizo ni sudar. Sí, esto es lo que usted cree, una historia de frustración.

Seis humildes recomendaciones si es que una Chica Modelo se interpuso en su camino:

1- No todas las modelos son iguales, aunque parezca obvio, pero convénzase. No todas son unas diosas del sexo sólo por ser modelos.
2- Un cuerpo casi perfecto no le asegura en lo absoluto un orgasmo.
3- En la primera cita advierta si es una estúpida o una persona normal. Lo agradecerá después. La estupidez puede llegar a afectar incluso la relación sexual, créame.
4- Aproveche ese cuerpo que tiene al frente. No lo desperdicie, ya que no verá uno así muy seguido. Pase su lengua por donde usted estime conveniente.
5- Hable en el sexo. Comuníquese para saber lo que su pareja y usted quiere. Es muy aburrido fornicar con una estatua. Si no hablan, que sea porque están teniendo un orgasmo.
6- , la de la foto es la chica en cuestión. Puse la foto porque ella se fue para Suecia, y difícilmente la volveré a ver.


Si quiere más recomendaciones, o tiene otros consejos para este perfil de chica, no dude en postearlos.

5 comentarios:

Eduardo Díaz dijo...

Estimado:
Concuerdo en que los cuerpos perfectos muchas veces no ofrecen lo mejor en términos sen(x)suales.

Y una recomendación más:
No dudes en enseñarle a hacer una felación Eso puede que les excite aún más.

Saludos!

David! dijo...

Eso es verdad. Es difícil enseñar cuando no se está excitado, sí.

Saludos!

Giorgio Ponchera e invitados dijo...

Algún día relataré lo adrenalinico que fue cambiar de la mano izquierda a la derecha....
por ahora sigo entretenido con tus hazañas :)

Narracion en Libertad dijo...

nunca pense que una mujer no fuese capaz de satisfacer a un hombre... de verdad nunca se me habia ocurrido...
si realmente no puedes quitarte de encima esa frustración....

eso... hahahaah...

nos vemos. cuidate mucho ;)


Narra en Libertad.-

David! dijo...

Giorgio Ponchera: Sí, realmente debe ser una hazaña cambiar de mano. La dificultad es grande. es como pasar el Mario 3 de Nintendo en 11 minutos, creo.

Saludos!